Cada inicio de año trae consigo una sensación de borrón y cuenta nueva. Renovamos agendas, hacemos propósitos y soñamos con versiones mejores de nosotros mismos. Sin embargo, hay un aspecto de nuestra vida que muchas veces dejamos fuera de estos planes de renovación: nuestro matrimonio o relación de pareja.
Con el paso del tiempo, la rutina, el cansancio, las responsabilidades y las heridas no resueltas pueden ir desgastando el vínculo. Sin darnos cuenta, comenzamos el año con la misma dinámica, los mismos silencios y las mismas discusiones del año anterior. Y entonces surge la pregunta clave: si estrenamos calendario, ¿por qué no estrenar también una manera nueva de amar?
Hablar de un “matrimonio nuevo” no significa cambiar de pareja, sino decidir conscientemente restaurar lo que se ha debilitado y renovar lo que se ha enfriado. Un matrimonio nuevo comienza cuando dejamos de vivir en piloto automático y asumimos la relación como una tarea viva, dinámica y perfectible.
Renovar no es negar el pasado, es resignificarlo
Toda relación tiene historia: momentos felices, errores, decepciones y aprendizajes. Renovar no implica ignorar lo que dolió, sino mirarlo con honestidad y transformarlo en crecimiento. Muchas parejas arrastran conflictos no resueltos que se convierten en muros invisibles. El año nuevo puede ser la oportunidad para derribar esos muros y construir puentes.
La renovación comienza con pequeños actos: escuchar sin interrumpir, pedir perdón sin justificarse, agradecer lo que antes se daba por hecho y volver a elegir al otro cada día.
El amor también necesita mantenimiento
Así como cuidamos la salud, el trabajo o las finanzas, el matrimonio necesita atención intencional. No basta con “sentir amor”; es necesario cultivarlo. Esto implica el mayor tiempo posible, comunicación sincera y acuerdos claros. Un matrimonio nuevo se construye cuando ambos deciden crecer juntos y no competir, cuando se apoyan en lugar de señalarse.
Preguntas para reflexionar en pareja
Tómense un momento para dialogar —sin prisas y sin celulares— y reflexionar juntos:
¿Qué fue lo mejor que vivimos como pareja en el último año?
¿Qué actitudes mías pudieron haber lastimado nuestra relación?
¿Qué heridas necesitamos sanar para avanzar?
¿De qué manera puedo amar mejor a mi pareja este año?
¿Qué sueño o proyecto queremos construir juntos en 2026?
Responder estas preguntas con sinceridad puede abrir conversaciones profundas y necesarias.
Tarea para comenzar el 2026 con un “matrimonio nuevo”
Ritual de renovación en pareja:
Elijan una fecha en los primeros días del año para realizar el siguiente ejercicio juntos.
Cada uno escriba una carta breve respondiendo a estas tres frases:
Gracias por…
Perdón por…
Me comprometo a…
Lean las cartas en voz alta, mirándose a los ojos.
Finalmente, establezcan tres compromisos concretos para cuidar su relación durante 2026 (por ejemplo: una cita mensual, un espacio semanal de diálogo, o una acción diaria de afecto).
Este sencillo ejercicio puede marcar un antes y un después en la relación.
Para cerrar
El matrimonio no se renueva solo porque cambia el año, sino porque cambia el corazón con el que decidimos amar. Que este 2026 no sea únicamente un año nuevo en el calendario, sino una oportunidad real para construir un matrimonio nuevo, más consciente, más humano y más lleno de esperanza.
Porque cuando el amor se cuida, siempre puede volver a florecer.
Te esperamos todos los jueves a las 12pm en nuestro programa Aca entre nos………….
Paco y Edith





